jueves, 23 de octubre de 2014

Open

Dentro del mundo de la Literatura uno de los apartados que más me interesan son las biografías. Puede ser que esta afición tenga algo de cotilla, pero siempre he querido saber algo más de la gente que, por una u otra razón, para bien o para mal,  tiene algo que contar o que cuenten de ella. Hay también dentro del género variantes. Está la biografía pura y dura,  la autobiografía y la biografía novelada. A este último subgénero pertenecen las obras sobre Thomas Cronwell que comentaba en otra entrada o el excelente libro sobre el científico franco-suizo Alexander Yersin que ha escrito Patrick Deville y que se llama "Peste y Cólera" Ed. Anagrama. Altamente recomendable.

Hoy nos vamos a ocupar de una autobiografía, la que ha escrito el tenista André Agassi. Muchas veces, cuando el protagonista no es del mundo de la cultura se busca a un "negro" que le ayude en la redacción y edición de sus memorias. En el caso de Agassi no le ayuda nadie en la sombra si no que se reconoce, tanto en la publicidad como en los agradecimientos finales del norteamericano, la esencial ayuda del escritor, y premio Pulitzer, J.R. Moehringer. Efectivamente la calidad literaria del texto es notable. Lo dota de agilidad y ligereza cuando se requiere pero también de un toque más profundo cuando Agassi relata sus crisis de identidad, su conflictiva relación con el tenis y, sobre todo, la ambivalente relación con su padre. El tema, reconozco, es más interesante para los amantes de este deporte porque ves como se crea una estrella desde la tierna infancia. Como se crea la estrella  pero también como se hiere mortalmente al niño, a la persona y esto sí que es  extrapolable a otros deportes, a otros ámbitos, a todo ese mundo de los "niños prodigio". Yo lo he leído con gran placer. Agassi no era mi tenista favorito de su generación, fui siempre más de Sampras, pero al leer su vida, o lo que ha contado de su vida, he comprendido mucho más todas sus excentricidades, la imagen que daba en la pista. Está claro que muchas veces juzgamos a estas figuras públicas sin saber todo lo que hay detrás. "Open" nos descubre todo lo que hay detrás del telón. Bravo por Agassi porque no ha debido ser fácil el proceso. 

sábado, 18 de octubre de 2014

Los gurús

A mi la palabra gurú siempre me ha dado miedo. Aunque se supone que es un guía, un maestro, a mi me parece más un hechicero, el chamán del poblado que si no sigues sus imperiosos consejos te amenaza con los más terribles males. Sobre todo son los expertos en Economía los gurús más temibles porque sus predicciones siempre van dirigidos a joderte, sin que haya palabra más suave para definir sus intenciones.

Afortunadamente hay gurús menos peligrosos. Los que me gustan a mi más que lanzar sentencias (aunque a veces caen en ello también) lo que hacen es expurgar entre la inmensa oferta de los mundos en los que trabajan. Dos de los mundos que más me interesan: los libros y la gastronomía.

A Manuel Rodríguez Rivero lo sigo desde hace muchos años. Lo conocí en el excelente suplemento cultural del ABC. Era curioso, cuando se compraban periódicos -bueno, cuando los compraba yo- llegar el sábado al kiosko y pedir El País  y el ABC (y sí, confieso, muchas veces también el Hola). Debían creer que contrastaba opiniones (eran tiempos en que se notaban, os lo aseguro). Pero el ABC quedaba perdido en cualquier rincón y sólo sobrevivía el suplemento de libros. Allí Rodríguez Rivero, con un lenguaje cercano, gran sentido del humor y mucho sentido común, nos comentaba los libros que le llegaban a su famoso "sillón orejero" y nos orientaba en el maremagnum que suponen las novedades editoriales.  ¿Y porque lo seguía, o porque es mi gurú literario? Pues porque leí alguna de sus recomendaciones y me gustaron, me fié de su criterio, algo básico para seguir a cualquier gurú. Ahora es en  Babelia (suplemento que siempre fue inferior en todo a otros de la competencia) donde escribe y aunque a veces se obsesione con cuestiones profesionales (temas de libreros, editoriales y isbns) suele ser muy acertado en sus comentarios. Una persona de la que me fío.

El otro gurú del que voy a hablar aquí es José Carlos Capel, crítico gastronómico de El País. También hace mucho tiempo que le sigo, y por los mismos motivos que a Rodríguez Rivero, me fío de su criterio. He descubierto con él a los grandes de la cocina cuando no eran tan mediáticos como ahora y sus comentarios me han ayudado a crear mi gran afición por este mundo. También tiene sus obsesiones: la tortilla de patata, las bravas, la ensaladilla rusa. Y se lanza a buscar la más suculenta o eso le parece a él. Y se pone un poco pesadiño con eso. Pero otras veces te descubre maravillas como las patatas fritas de bolsa (San Nicasio, una locura) o unos molletes de Antequera excepcionales. Y sigo descubriendo con él restaurantes no tan conocidos (el gran Ricardo Camarena en Valencia, el esplendoroso Choco en Córdoba, o el Coque en Humanes) y que me llevan a eso que algunos llaman la felicidad. 

Gracias gurús.

jueves, 16 de octubre de 2014

El origen

Hoy me preguntaba una amiga como se me había ocurrido poner en gallego el nombre de este blog. Casi todo tiene una explicación y ésta es muy fácil.

Hace bastantes años, cuando yo empezaba en el mundo laboral, trabajé tres cursos (no seguidos, dos y uno) en el Colegio Público Souto-Donas de Gondomar. En algún momento se decidió crear un periódico o revista escolar y se convocó un concurso entre el alumnado para decidir el título y la primera portada. Hubo las consabidas propuestas (O Noticieiro da Escola, Donas News -invento que no recuerdo-) pero una me dejó una marca imborrable hasta ahora. Una alumna presentó un folio donde aparecía con grandes letras: "A NENA PAIASA", y debajo una niña vestida de clown, nada más. Que alguien eligiera un título tan surrealista, y que no tenía nada de periodístico, para encabezar los comentarios sobre el carnaval, las peripecias del viaje de fin de curso o las poesías premiadas en el Día das Letras Galegas, me alucinó y desde entonces es una coletilla recurrente en mi vida: "Díselo a nena paiasa""Esto es cosa da nena paiasa".... Tanto que mi marido adoptó el nombre en castellano para sus andanzas blogeras. Por eso: Eu son o marido da nena paiasa. 

miércoles, 15 de octubre de 2014

A vueltas con la Historia

Haciendo el consabido zapping ayer por la noche, topamos con un documental sobre todo lo que rodeó el proceso y condena de Ana Bolena. Los distintos "especialistas" (profesores de universidad, novelistas, historiadores) tenían versiones divergentes sobre quien fue el que tramó la caída en desgracia de la Reina, o incluso si realmente era culpable de las acusaciones que le llevaron a la Torre. Hablaban, como no, de Thomas Cromwell y eso me sirve para recomendar encarecidamente desde aquí dos novelas (ambas galardonadas con el prestigioso premio Booker) que Hilary Mantel ha dedicado a la historia de este insigne personaje, "En la corte del lobo" y "Una reina en el estrado". Una especie de biografía novelada que será una trilogía cuando se publique la tercera novela (The Mirrow and the Light y que contará los cuatro años que van desde la ejecución de Ana hasta la del propio Thomas) que aún no ha aparecido en Inglaterra. Novela histórica con mayúsculas, bien construida y documentada, con interés tanto para el aficionado a la Historia como para el que guste de la novela. Marido da Nena dixit.

martes, 14 de octubre de 2014

"Así empieza lo malo" y no acaba mejor.

Bastante decepcionante el último libro de Javier Marías "Así empieza lo malo" (Ed. Alfaguara). Aunque me gustaron mucho obras suyas  de finales de los ochenta y noventa  llegó un momento que su lenguaje hiperbarroco, con esas frases kilométricas, me llegó a cansar. Lo tenía bastante abandonado y me tentó, ya pasado unos meses de su lanzamiento, "los enamoramientos", su penúltima obra. Me encontré con un Marías más comedido, más natural  y, aunque fiel a su estilo, la historia y la manera de contarla me gustó. Por eso esperaba con relativas expectativas su última novela. Y la verdad es que me ha defraudado. Si la historia no te resulta interesante es muy, muy difícil, aguantar tanta voluta, tanta cornucopia léxica y gramatical. Sin duda alguna siempre será un candidato al Nobel porque es uno de los autores españoles más traducidos y premiados fuera, pero en esta novela ha pinchado en hueso. Marido nena paiasa dixit.


Primeras letras


Este blog nace con muy pocas pretensiones. No sabe muy bien que quiere ser, pero tiene claro lo que no quiere ser: Faro Cultural de Occidente ( y mira que podría…). Por aquí irán apareciendo, sin orden ni concierto, referencias de los libros leídos o por leer, comentarios sobre teatro, cine (menos), televisión, experiencias  religiosas y de trance después de recitales sublimes o bostezos mayúsculos tras tostones musicales. Un poco de todo, un compartir con el hiperespacio lo que me gusta y lo que no, fobias y troyanos, filias y tiros.  En fin, una manera de pasar el rato como otra cualquiera.